Febrero 26 de 2026
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Me regalaste la mejor noche
bajo la tibia humedad de las montañas
entre el silencio y el sonido de los grillos
¡Oh, los besos que se quedaron grabados!
Con la locura efervescente de licores
y la tibieza del aire con que nos nutríamos.
Me diste la mejor madrugada
perdidos los dos del mundo y los deberes
ausentes de todos los presentes
creamos nuestra burbuja de caricias
y un lenguaje único que descifrábamos
tejido de sudor, de fluidos y aguardiente.
Fuimos las mejores horas en la oscuridad
amantes en celo de una especie ya extinta
soñadores lujuriosos, artistas delirantes,
me anidé dentro tuyo en tres compases
te trepaste con avidez por mi enredadera
y comimos nuestras frutas en ebullición.
Y me entregaste tus más dulces instantes
y te brindé sublimes oleadas de mis ansias;
y aunque nos fundimos hasta el cansancio
aunque fuimos orgasmos, frenesí y ternura
¡Te mimetizaste en mi sexo y te perdiste
me diste la mejor noche y lo olvidaste!
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