viernes, 3 de octubre de 2025

Estremecimientos desbordados

Octubre 3 de 2025
14:16

 

  

Eres mi amiga y mi compañera de rutas
desde mi niñez avanzabas hacia mi pecho
entre ansias erráticas e inexploradas
tras algo que te trajera a mí, inexplicable.

Y el misterio se tornó obsesión de hombre
pasión por atrapar una hebra de tu cabello
locura de mirarte a tus ojos negros huidizos
como si de ello dependieran mis latidos.

Y cada roce de los dedos, cada proximidad
me prodigaba entre suspiros desbordados
la ilusión de mirarte más cerca al día siguiente
de retenerte conmigo un instante más intenso.

Te fuiste haciendo dulzura, cálida esperanza
para mí, el canto predilecto y la hora deseada
por deleitarme en el perfume de tu cuello tibio
y jugar a descender hasta tu pecho con mi boca.

Y a lo largo de mis años de esperarte y soñarte,
a veces, contra mí mismo y el mundo que tejía
contra el infortunio de ver como te alejabas
alumbraba la fe de por fin volver a tenerte.

Y te tuve en un beso, y en un mar de cocteles
y en el atrevimiento de un baile con tus labios,
tus labios dulces tan demencialmente añorados
tu boca sagrada y tu lengua húmeda de azúcar.

Y me perdí entre estremecimientos desbordados
como en un febril arrebatamiento de placeres
donde devenías flor abierta y otras veces fruta,
otras veces delirio y otras tantas tormenta.

Naufragué entre tus senos, entre tus muslos
e icé mi isla entre tus bosques delicados, 
salvación de penas indescriptibles que lloro
y frenesí de disfrutes en tu piel que añoro tanto.

Te extrañé en tus silencios y volé tras tus pasos
en la imaginación que alborotas con tu aroma
en la maravilla de tu imagen que me extasía
en este mismo lugar donde regreso a quererte.

Y me aturde y me desespera quererte tanto
sin que llegue nuevamente la tarde de unirnos
por las bocas, los sexos, las miradas y las manos
como una sinfonía que es plena si sólo llegas.

Me deleito, te extraño y me extraño en ti;
te invoco como a la lluvia en la cruel sequía
para aletargar este frenesí entre tu piel de pétalos,
vivir nuestras horas y volver a contar esta historia.  

 

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